BUENOS AIRES.- El final de Gran Hermano llegó antes de lo esperado, y en el poker de participantes que buscaban el premio mayor había, una vez más, un representante de nuestra provincia.
El joven Jorge Apas llegó a esa instancia con una estrategia inusual: a lo largo del juego, el muchacho mantuvo un perfil bajo y se mostró poco participativo. No estuvo envuelto en romances ni grandes peleas, y hasta le costó definir su postura cuando sus compañeros conformaron dos bandos.
De esa manera, pasando prácticamente inadvertido, fue viendo como los demás gastaban su munición pesada y se eliminaban entre ellos. Así fue sorteando instancias, hasta llegar a la gala final del reality.
Las encuestas previas lo ubican tercero detrás de Rodrigo y Walquiria, los favoritos para esta noche. De todas maneras, también es cierto que muchas veces el público de Gran Hermano sorprendió con votaciones con resultados impredecibles, en un sentido totalmente opuesto al esperado.